LA BIOCONSTRUCCIÓN ES EL FUTURO

La Bioconstrucción es el presente

Víctor Araneda Sotomayor_ Talquino. – Abogado. – Socio en Cooperativa de Bioconstrucción Cobijosano (desde 2020). – Miembro del Gremio Nacional de Bioconstrucción Chile (desde 2021). – Abogado asesor en SERVIU Región del Maule (desde 2017). – Director en Fundación Bellavista (desde 2023). Habitante hace 3 años a medio tiempo de una casa bioconstruida y otra convencional en la ciudad de Talca.

Podemos percibir que nuestra sociedad está atravesando un proceso de transición hacia un mundo más consciente y saludable. La era de la información instantánea, el desarrollo del conocimiento, la ciencia, las artes, la tecnología, los derechos humanos, nos han entregado suficientes recursos para poder elegir como queremos desarrollar la vida y hacer frente a las consecuencias del acelerado y desmedido crecimiento industrial y urbano de los últimos 150 años, de cara a los nuevos tiempos, que nos exigen un desarrollo sostenible y saludable en cada actividad que realizamos.

Hoy tenemos el poder de la elección, entre múltiples opciones para un sinfín de decisiones que hasta hace pocos años eran impensadas. El cómo queremos diseñar y construir nuestras edificaciones, nos sitúa en una posición privilegiada en la historia de la humanidad, e informarnos, nos va a abrir un mundo de posibilidades que podrían apuntar a mejorar nuestro propio estilo de vida y salud.

Para contextualizar, la construcción convencional en el mundo está generando un alto impacto Medio Ambiental, aportando en Chile, el 33% de gases invernadero, un 90% de material particulado, el 34% de la totalidad de residuos y un 26% del uso final de la energía país.

El camino que nos muestra la Bioconstrucción, avanza en armonía con la naturaleza que somos y habitamos, en sintonía con los conceptos de economía circular, buen vivir, desarrollo sustentable, que se valida a través de ensayos, estudios y certificaciones que hoy, la transforman en una realidad exequible y al alcance de muchas personas.

La Bioconstrucción es una disciplina dentro del mundo de la arquitectura y construcción que busca la integración de una edificación con su entorno físico, social y cultural, teniendo como eje, el uso de materiales naturales, la sustentabilidad ambiental, económica, social y que encuentra como resultado: diseños y construcciones saludables para el ser humano y el planeta tierra.

En Chile, la Bioconstrucción está avanzando a pasos firmes, teniendo como un importante hito la conformación del Gremio Nacional de Bioconstrucción (https://gremiobioconstruccion.cl/) en septiembre del año 2019, momento desde el que un grupo de maestras/os, arquitectas/os, constructoras/es y expertas/os en Bioconstrucción comienzan a trabajar juntos en busca de un cambio en el paradigma de la construcción en Chile ante la actual crisis socio ambiental que afecta a nuestro mundo. Este grupo reúne a un grupo de alrededor de 80 integrantes y más de 200 amigos en todo el país, que a la fecha ha tenido importantes logros en cuanto a la recopilación, investigación, desarrollo y validación de sistemas y soluciones constructivas armónicas con el hábitat, integrando la tecnología e innovación en la construcción sustentable.

Una sociedad que elija sistemas constructivos eco eficientes, arquitectura bioclimática y el uso de materiales naturales como el bambú, fibras vegetales, arcillas, arena, rocas (entre otros), está tomando un camino respetuoso con su propia salud y con el bienestar generalizado del eco sistema, generando cero residuos en la construcción de sus edificaciones y por sobre todo teniendo como resultado final, edificaciones inteligentes y saludables.

Tomémonos un minuto para reflexionar y pensar en la hipótesis de un mundo construido bajo estos conceptos, pensemos por ejemplo en: Eco barrios, edificios públicos construidos con estas técnicas, asentamientos pensados para perdurar por muchos años abastecidos por energías renovables, en armonía con la naturaleza, respetando un paisajismo orgánico, bello, armonioso. Naturalmente este tipo de pensamientos nos llevan a ver colores naturales, pajaritos volando, aguas limpias circulando, sin presencia de cables, arboles grandes y antiguos, niños jugando, ancianos bien cuidados, más y mejor comunidad, menos delincuencia, ambientes controlados. Estas ideas hoy son una realidad viable, sustentadas por un amplio y nutrido conjunto de herramientas tecnológicas, sustento académico, ensayos de laboratorio de las técnicas constructivas nutridas por la experiencia de generaciones y el desarrollo de profesionales capacitados, experiencias comprobadas que se hacen suficientes para entender la Bioconstrucción como una disciplina PRESENTE y deseable para nuestro FUTURO.

Derrumbar lo que ya existe, sería una propuesta inadecuada e inviable. El desarrollo urbano de las ciudades tradicionales fue una necesaria respuesta impulsada por la Revolución Industrial, que nos trajo a este punto de reflexión. Estamos mostrando la posibilidad de elegir hoy, el camino correcto hacia la solución de la crisis habitacional que impacta a nivel mundial, tenemos una oportunidad invaluable de continuar un desarrollo a la evolución, que va de la mano con los tipos de edificaciones que demanda el crecimiento de los focos urbanos del presente. Tengo la certeza que tarde o temprano la senda de la Bioconstrucción tomará la fuerza necesaria para levantar nuevos asentamientos humanos, ofreciendo espacios de los cuales nos sentiremos orgullosos.

El gran desafío que asume la Bioconstrucción hoy, es pasar de ser una técnica de diseño y construcción para algunos pocos privilegiados, a ser la regla general en lo sucesivo para el diseño y construcción de casas, edificios públicos y privados que va a poner como principal idea fuerza el bienestar de quienes habitarán y ocuparán estos espacios.

Deja un comentario

Deja un comentario